“Todo sonido se sostiene en el sonido silencioso […]. Ese silencio está vivo y lleno y vacío al mismo tiempo. No hay nada fuera de él. No hay ningún sitio al que ir. Está aquí, siempre aquí. Y eso es lo que somos”. 

Krishna Das, cantante devocional

Soundful yoga propone un espacio para la exploración del sonido, la vibración y el silencio desde la escucha activa y consciente, un ejercicio de presencia que nos lleva de vuelta al origen de las cosas, a un lugar sin forma y sin espacio donde radica y se manifiesta nuestro capacidad creadora. 

 

El yoga es el arte de unir los mundos, los distintos planos de la realidad, la fusión de cuerpo, mente y espíritu, de lo terrenal y lo divino, donde lo infinito y eterno se expresa. El sonido y el silencio, dos cualidades que se retroalimentan, se convierten aquí en las herramientas para construir el puente del yoga y conectarnos con todo lo que es.

 

La voz, como principal instrumento del ser humano, ejerce de aliada en este espacio de confianza y autoexpresión, donde la belleza no está en la afinación o la musicalidad sino en el reconocimiento y la utilización de nuestro potencial comunicativo y de transmisión.

 

La música, desde sus orígenes, siempre tuvo un lugar de conexión con lo sagrado. Los seres humanos primero escucharon y luego diseñaron instrumentos y sonidos que imitaban a la naturaleza y les permitían relacionarse de alguna manera con el misterio de la Creación. La música se convirtió así en un medio de comunicación con lo divino, es decir, con la energía del Universo.

 

Soundful yoga no es una técnica ni un método. Inspirado en las antiguas enseñanzas del Nada Yoga (yoga del sonido o de la escucha), es simplemente una vía para conectar con nuestra naturaleza última, una forma práctica de detenernos y llevar la atención progresivamente de fuera hacia adentro para poder percibir nuestro sonido interior, el latido de la Vida en nosotros mismos.